Virgen de Lourdes. Tercera aparición, 18 de febrero de 1858.
Tercera aparición, 18 de febrero de 1858.
Los padres de
Bernardita empezaron a creerle ya que ella jamás había mentido y se
caracterizaba por su obediencia. Además los convenció la naturalidad con
que ella exponía los eventos y sus más pequeños pormenores.
El 18 de
febrero, una señora y una religiosa deseaban acompañar a Bernardita a
la gruta. Fueron con ella primero a la Santa Misa de las 5:30 a.m. y de
allí se dirigieron a la gruta. Bernardita caminaba tan rápido que
parecía como si una fuerza superior la empujase hacia allá.
Se
arrodilló y empezó el rezo del rosario, lanzó un grito de júbilo al ver
al fondo de la gruta a la Señora. Le preguntó si podían quedarse sus dos
acompañantes y la Virgen dijo que sí. Ellas también se arrodillaron y
se pusieron a rezar mientras encendían un cirio bendito.
Bernardita
le pasó un papel a la Virgen pidiéndole que escribiera cualquier cosa
que deseaba comunicarle. La Virgen le dijo: "Lo que tengo que
comunicarte no es necesario escribirlo, hazme únicamente el regalo de
venir aquí durante quince días seguidos". Bernardita se lo prometió y la
Virgen le respondió: "Yo también te prometo hacerte dichosa, no
ciertamente en este mundo, sino en el otro."